La problemática de las pilas como residuo de las actividades pesqueras está circunscrita principalmente a un tipo de flota concreta, la flota palangrera, que tiene como objetivo especies como el pez espada, merluza y tiburones. Para la pesca de estas especies se emplean luces artificiales que, alimentadas por pilas, emiten luz que atrae a los peces. Dadas las dimensiones de sus operaciones de pesca, miles de pilas se emplean en cada campaña, dando lugar a grandes cantidades de residuos de este tipo.
Por ello, la Experiencia Piloto de artefactos lumínicos tiene como núcleo a aquellos puertos donde se concentra este tipo de flota, y donde el residuo objetivo está presente en mayor medida. En este caso, los puertos donde tienen lugar inicialmente las actividades del proyecto son los de Burela y Vigo, puertos base de flotas significativas de estas características.
Recogida de pilas en el puerto de Burela
Para la gestión de los residuos de pilas, el consorcio del proyecto trabajó en colaboración con ECOPILAS (Fundación para la Gestión Medioambiental de las Pilas), organismo promovido por el propio sector de fabricantes de pilas y baterías en base al principio de corresponsabilidad de los productores en la gestión final de los residuos derivados de sus productos.
Tras la negociación y firma de un convenio por el cual ECOPILAS se encargaría de la recogida, almacenamiento, transporte y gestión de las pilas en los puertos del proyecto, se comenzó con la recogida de residuos de pilas en Vigo y Burela en septiembre de 2009, sumándose con posterioridad otros puertos como A Coruña y Marín a la misma. Las pilas recogidas en la Experiencia Piloto son enviadas a un centro de tratamiento donde se procede a la recuperación de los metales pesados que componen las pilas.
Durante la experiencia piloto, se procedió asimismo a dotar a los puertos participantes de contenedores para pilas de gran escala, así como a entregar a algunas embarcaciones colaboradoras de pequeños contenedores para llevar a bordo, y así recoger las pilas ya en origen en recipientes adecuados, facilitando de este modo todo el proceso.
La generación de pilas, como se explicó anteriormente, está asociada al uso por parte de la flota pesquera de luces artificiales, empleadas en sus operaciones de pesca con el fin de atraer peces a sus aparejos. Estas luces, de las cuales existen gran cantidad de modelos en el mercado, adaptadas tanto para la pesca industrial como para la pesca deportiva, están fabricadas en plástico, y están alimentadas por una o más pilas con el fin de generar luz por medio de LEDs. Las embarcaciones de palangre emplean miles de estas luces en sus operaciones, de las cuales un porcentaje relativamente elevado se rompen y pierden en el mar durante las campañas pesqueras.

Esquema de los elementos de una luz de pesca tipo
El objetivo de esta parte del proyecto es el análisis de varios de los modelos más comunes de luces de pesca empleadas por la flota con el objetivo de conocer aspectos poco estudiados, tales como su comportamiento ambiental, su consumo de recursos, su deterioro por el uso y su eficiencia, tanto pesquera como ecológica. El fin último es poder emitir recomendaciones para el diseño de futuros modelos teniendo en cuenta estos factores, minimizando su impacto ambienta.

Marinero preparando luces de pesca a bordo de un barco palangrero
A este efecto, y contando con la colaboración de una asociación de armadores de pesca de palangre (ABSA, Armadores de Burela S.A.), se procedió a la selección de varios modelos de luces, de los cuales se entregaron muestras para su uso a bordo y posterior estudio. Las pruebas a las que se someterán a estas luces de pesca se dividen en tres tipos:
Estas luces serán estudiadas, asimismo, en varios estadíos de uso, con el fin de comprobar el grado de degradación en el tiempo de estas luces, así como para estudiar cómo afecta esta degradación a los parámetros analizados.