La Experiencia Piloto de recogida de poliespan comenzó en 2009 en los puertos de Ribeira y A Coruña en Galicia, y en los puertos de Peniche y Aveiro en Portugal. A éstos se les sumarían los puertos de Vigo y Marín en 2010.
Este residuo procede en los puertos de las cajas de pescado descartadas, ya sea por rotura o por trasvases de mercancía durante la comercialización del pescado. Es un residuo asociado por ello a la actividad comercial del puerto, en concreto a las lonjas y empresas distribuidoras.
La problemática del poliespán también conocido como poliestireno expandido (EPS en sus siglas en inglés), es que se trata de un residuo de bajo peso pero alto volumen, lo cual dificulta su gestión. El EPS, al ser también un plástico como las redes, de acabar en el medio marino no se degradaría inmediatamente, sino que permanecería durante un largo período en él, contaminando las aguas y pudiendo ser ingerido por error por la fauna marina, con el riesgo de causarles inanición.
Recogida de EPS en el puerto de Marín
De cara a la Experiencia Piloto de recogida de EPS, se procedió al estudio de una cadena logística adecuada, debido a las características previamente mencionadas del residuo a tratar. Debido a su baja densidad, para acumular una cantidad significativa de EPS en peso se precisa de un gran espacio de almacenamiento. Asimismo, para la logística se hace necesario reducir el volumen del residuo, de cara a optimizar las cargas en cada transporte. Es por ello que, en ocasiones, es necesario triturar o compactar el EPS recogido para su mejor manejo.
Asimismo, es importante la limpieza del residuo, y para ello retirar del EPS recogido elementos extraños como films plásticos, etiquetas o restos orgánicos, ya que su presencia dificulta el procesado posterior y limita los posibles destinos finales del mismo.